Hola queridos, ja nazywam się Ania, a to jest mój podcast „Anita gada po hiszpańsku”, czyli audycja, w której opowiadam Wam historie z mojego życia i omawiam przeróżne tematy, które mnie, dziewczynę z pogranicza millenialsow i gen z interesują najbardziej. Czasami robię sobie przerwę od monologów i zapraszam do podcastu gości i gościnie, z którymi rozmawiam o wszystkim tym, związanym z nauką języków obcych, podróżami i poznawaniem innych kultur. Dziękuję, że jesteście dzisiaj ze mną i zapraszam Was na odcinek, w którym będę mówić o tym, co robimy, żeby być piękni i piękne.
Pues, chicos, acabo de grabar el podcast sobre tener 4 hermanos y ahora grabo ese podcast, porque la semana que viene viajo a Toruń y no quiero grabar el podcast allí y quiero tenerlo todo preparado. Por eso… Por eso, vamos, ¿no? Por eso vamos a seguir, con el podcast, voy a seguir con el podcast. Y por eso no tengo muchas historias sobre mis últimos días. Si escucháis mi podcast, ya lo sabéis todo, ¿no? Del episodio de la semana pasada. Por eso, seguimos con el tema. Empezamos el tema, no seguimos, porque todavía no hemos empezado. Pero empezamos el tema. Hoy quiero hablar sobre la belleza. Y sobre todo lo que hacemos para ser bellos y bellas. Y antes de empezar a hablar sobre lo que hacemos para ser bellas, porque en la mayoría de los casos se trata de las mujeres. Pues antes de comentar lo que hacemos, es importante decir qué queremos conseguir de verdad. Porque… ¿Qué significa ser bello? ¿Quién es bello? Pues eso cambia, con el paso del tiempo. Y si pensamos en los cánones de otros siglos o si pensamos incluso en los continentes diferentes, nos damos cuenta de que hay mucha diversidad, de los cánones de belleza. Y en algunas culturas, por ejemplo las mujeres gordas son símbolos de feminidad. Y en otras, como en la nuestra por ejemplo, ¿no? Las chicas delgadas son estas que se presentan como las más atractivas. Y las mujeres antes se cortaban el pelo o se maquillaban de maneras diferentes y entonces eso era lo bello. Y pasaban años y todo cambiaba y lo atractivo era algo totalmente contrario a lo de antes.
Y bueno, ¿qué es bello ahora? ¿Quién es bello? ¿Quién es la encarnación de belleza? ¿Quién es el símbolo de la belleza? Bueno, aquí empiezan problemas. Porque, primero, para cada persona la belleza significa algo diferente. Es que, si no fuera así, entonces nos gustarían todas las personas y querríamos besarnos con todos y todas. Y a unas mujeres les gustan los hombres musculosos y a otras les gustan más los hombres delgados, sin músculos. Y lo mismo pasa con hombres. Unos prefieres las chicas delgadas y otros, que tienen más curvas.
Pero si pensamos en unas personas que se consideran más bellas en nuestra sociedad… ¿Quiénes son? Y aquí tenemos que mencionar a los Kardashians, Jenners, Hailey Bieber y a las hermanas Hadid. Y también podríamos mencionar a muchas actrices, muchos actores, por ejemplo Timothée Chalamet, mmm, sí, sí. Pero bueno, quiero centrarme solo en estas mujeres que he mencionado antes por nombre. En algún momento de la historia ellas consiguieron hacerse famosas y empezaron a tener mucha influencia en la imagen de la belleza. Kim Kardashian, con su culo grande hizo que todas las chicas empezaran a hacer entrenamientos para tener el culo tan grande como ella. Y esta cintura, por supuesto. Y no sé si sabéis, hace poco tiempo Kim adelgazó y bueno, no es que yo sea una fan de Kim y por eso lo sé, no, no, no. Pero decidió quitarse los implantes y todo y oí que había tomado algunos medicamentos dedicados a diabéticos que inhiben el hambre. Los medicamentos. Y de eso voy a hablar después, pero ahora quiero fijarme en la influencia de esas mujeres. Pues como he dicho, Kim adelgazó y estoy segura de que, muchas chicas, muchas adolescentes vieron a Kim y pensaron que también querrían adelgazar. Porque estas mujeres influyen mucho en las chicas jóvenes. Y vale, si a ti no te importa, a mí no me importa, da igual, porque hay millones de personas que sí que las tratan como modelos a seguir. Y yo no puedo entenderlo. ¿Cómo unas mujeres tienen tanto poder, sobre la gente, tanta influencia?
Pero no son solo ellas. Las redes sociales promueven este modelo de belleza que es inalcanzable. Vivimos en los tiempos de Photoshop y los filtros de Instagram. Con un clic puedes cambiar tu figura, tu cuerpo, incluso nuestros móviles retocan nuestros vídeos cuando los grabamos y alisan nuestra piel, retocan la cara. Y bueno, la chica bella es alta, delgada, con el pelo bonito, que viste muy de moda, no tiene acné, no tiene celulitis, no tiene michelines. Y sabéis, podría enumerar muchos elementos más, pero sabemos de qué va todo esto, ¿no? Que queremos ser bellas y e incluso si nos sentimos bien con nosotras mismas, como por ejemplo yo. Que me siento bien en mi cuerpo, pues a veces paso unos minutos en Instagram y empiezo a sentirme peor. Porque veo a las chicas en los reels y pienso, ay, ella tiene el pelo más bonito que yo, ay y esta se viste muy de moda, no como yo. Mira y esta tiene una sonrisa preciosa, no como yo y en mi caso estos pensamientos de me llevan a ningunas acciones, ningunos actos, pero sí que hago muchas cosas a diario para cuidar de mi cuerpo y mucha gente también lo hace. Y lo hacemos para nosotros mismos, pero mucha gente lo hace para otra gente, para otras personas. Que a ellos les importa la opinión de otra gente. Y aquí empiezan todos los tratamientos y los cosméticos.
Y ahora estamos en otoño y si os interesan los temas de cosméticos, sabéis que ahora es el período de retinol, una sustancia que nos ayuda con las arrugas. Porque las arrugas, no las queremos. Y tampoco queremos acné, granos, celulitis. Y usamos cosméticos y nos maquillamos. Y ay, el maquillaje. Como sabéis, o no sabéis, tengo hermanas mayores. Y ellas se maquillaban cuando yo era niña. Por eso cuando me hice adolescente, naturalmente yo también empecé a maquillarme y usaba sombras, rímel, pintalabios y cuando tenía 14 años, algo así, comencé a usar la base de maquillaje. Y yo no tenía acné, no tenía ningunos granos, nada. Tenía la piel supercuidada, sí, como la piel de un bebé. Pero recuerdo que entonces pensé, bueno, tengo 14 años, es el momento para empezar a maquillarme. Y era algo tan natural. Y por muchos años me maquillaba y usaba eyeliner, pintalabios casi cada día. Cuando conocí a mi novio, cuando empecé a trabajar en la cafetería, tenía que despertarme a las 4:30, pues poco a poco dejé de maquillarme, porque prefería dormir en vez de pasar 20 minutos delante del espejo. Y por dos años o tres no me maquillaba casi nunca, no, a veces si que me maquillaba, pero por ejemplo con pintalabios o rímel, pero no tenía base de maquillaje. Y el año pasado por fin decidí comprarme una y la uso a veces, si me apetece. Pero hay productos que sí que uso casi cada día, el corrector de ojeras y el iluminador en crema. Es que tengo ojeras desde siempre y mi madre también las tiene y mis hermanas también y desde siempre era algo que me daba vergüenza. Eso, ¿no? Que… Como… Tener las bolsas de ojos y las ojeras. Y el iluminador… Es que me encanta usarlo, no hay ningún fin concreto, simplemente me gusta mi cara cuando lo tengo puesto, cuando lo tengo en mi cara. Pues sí, a menudo uso corrector porque las ojeras no son atractivas, ¿no? Si alguien tiene ojeras, es porque está cansado, por ejemplo y lo bello es lo vital, lleno de energía. Pues sí, incluso yo, ¿no? Quiero ser bella, ¿no? Y es normal. Pero aparte de estas cosas que he mencionado uso algunos cosméticos más, a veces, si voy de fiesta y así todo.
Nunca me he hecho ningún tratamiento, ninguna operación, eso no. Pero mucha gente sí que lo hizo. Y sabéis, es un tema muy complejo. Yo incluso lo tenía como un tema del trabajo argumentativo en mi examen de bachillerato, ese de la cirugía plástica. Y es que todos podemos hacer lo que nos apetezca. Y cada uno puede decidir sobre… sobre su vida, ¿no? Pero pienso que el quid de la cuestión es si nos… Es si… Somos nosotros los que decidimos o es la sociedad que nos obliga a hacerlo. Que no dice que sin una nariz bonita somos feos, feas. Que no podemos tener arrugas porque entonces somos viejos y bueno, todos sabemos que envejecerse es lo peor. Que le puede pasar a una persona, pero es que me parece que en muchos casos las mujeres siguen este modelo inalcanzable porque la sociedad les dice que su cuerpo no es suficiente. Y además, todo esto es tan natural para nosotros. ¿Bótox? Normal. ¿Las operaciones de la nariz y las mejillas? Normal. ¿Los implantes de pecho? Normal. Y ahora estamos en este lugar donde lo natural es raro. Las ojeras, ¿por qué las muestras? Deberías cubrirlas. El vello, chica, aféitate las piernas, es que esto es asqueroso. Las pestañas deben ser más largas, los cuerpos más musculados, las tetas más grandes, el culo también, las cejas depiladas. Y el pelo canoso, sí que tienes que teñirlo. No puedes tener el pelo canoso. Y sabéis, yo lo tengo. Bueno. Unos pelos. Tengo cuatro pelos gris. Y sí, son visibles cuando me peino y cuando me hago una coleta, un moño. Y cada mes, cada unos meses mi novio descubre, uno nuevo y me dice, ay mira, tienes uno nuevo. Ah, gracias.
Pero sabéis. Tengo 25 años y si tengo más pelo canoso, debería teñírmelo, ¿no? Pero lo raro es que incluso las mujeres mayores, cuyo pelo es canoso lo tiñen. Porque el pelo gris, el pelo canoso, no es atractivo. ¿Y cómo es posible… Cómo… Cómo pasó… Por qué es así que… y…? Es que… ¿por qué es así que algo natural, no es natural, que lo natural es feo? No lo entiendo. Bueno, lo entiendo, la sociedad, la influencia, las redes sociales, las publicidades, muchos años de cambios, la cultura. Como he dicho, yo sé que es un tema complejo, pero quiero que te quedes con una pregunta, que hoy te hagas una pregunta. Todo lo que hacemos para ser bellas, todo lo que haces tú para ser bella. ¿Lo haces por ti o por ellos? Y piénsalo. Piensa si vale la pena hacerlo.
Personas guapas. Es todo por hoy. Gracias por escucharme. Espero que os haya gustado este episodio aunque otra vez, pienso que es un poco caótico, pero así son mis episodios, son mis monólogos y bueno, así es. Dejadme 5 estrellitas o una opinión debajo de este episodio. Gracias por hoy. Nos escuchamos el miércoles en el episodio de vocabulario. Os deseo un buen día, una buena tarde o una buena semana. ¡Chao!


