W tym odcinku gadam o mojej przygodzie z byciem eko, o modzie na zero waste, byciu wege i o problemach i obsesji, w jaką czasem wpadamy i w jaką ja sama wpadłam.
¡Hola queridos! Ja nazywam się Ania, a to jest mój podcast „Anita gada po hiszpańsku”, czyli audycja, w której opowiadam Wam historie z mojego życia, te prawdziwe i te zmyślone. W każdym odcinku zabieram Was w językową podróż po przeróżnych tematach: od mediów społecznościowych, przez podróże, aż po wspomnienia z dzieciństwa. W tym programie dzielę się z Wami moimi refleksjami, anegdotkami i przemyśleniami, posługując się językiem hiszpańskim. Nie zabraknie też odcinków z gośćmi, z którymi będę dyskutować na przeróżne tematy związane z nauką języków obcych, podróżami i poznawaniem innych kultur. Jestem Ania, zwana też Anitą i zapraszam Was na odcinek, w którym będę gadać o tym, jak trudne jest bycie eko.
Holiiii queridos míos, ahora os saludo en español. Espero que estéis bien. Yo estoy un poco resfriada, pero bien, vamos a ver que tal el podcast de hoy. Pues hoy, como ya lo he dicho en polaco y ahora lo digo para los hispanohablantes y para los estudiantes y las personas que escuchan este podcast, vamos a hablar sobre lo difícil que es ser eco o ser ecológico, y… sí
Pues, como bien sabemos y pienso que todos lo hemos observado en los últimos años, ser eco, la vida ecológica, zero waste o residuo cero, como algunos lo suelen llamar en español, se hacen cada vez más populares. En Pinterest, TikTok o Instagram vemos estos vídeos muy estéticos con estas estanterías llenas de los tarros muy bonitos, con copos de avena, con harina, con azúcar… Pues, mirad, cuando una persona lo ve cada día, con el paso del tiempo siente que también debería hacerlo. Y sí, yo también puse todos los productos que tenía en mi cocina en estos tarros. Estas imágenes en las redes sociales era el primer impulso para el cambio en mi vida. Pero vamos, tenemos que empezar desde el principio.
Pues cuando estaba en el instituto por primera se me pasó por la mente la idea de ser vegetariana. En el primer curso decidí dejar de comer carne. Entonces hummus era algo exótico, podemos decir, no había leche vegetal en las tiendas y el plato más famoso, como vegano, vegetariano, eran las chuletas de soya, de soja que se parecían a unas esponjas sin sabor. ¿Por qué lo hice? ¿Por qué me hice vegetariana? Bueno, no me gustaba la idea de comer carne y me parecía algo… Mmm en plan moderno, de moda, feminista. No sé. Pero desafortunadamente entonces era una adolescente y no sabía casi nada sobre la alimentación sana. Durante mi análisis de sangre anual salió anemia. Y aquí viene el primer problema de ser eco. Si quieres ser eco, ayudar al mundo y no comer carne o incluso no comer ningunos productos que provienen de los animales, tienes que educarte y planear bien tu dieta y tu alimentación y los platos que vas a preparar. Debes recordar implementar proteínas, carbohidratos etc, etc No es fácil, os lo digo en serio, no es fácil. Pero bien, seguimos con el tema. Ya has conseguido aprender todo sobre la alimentación y la dieta equilibrada. Y ahora…
Cuando ya, por segunda vez me hice vegetariana y dejé de comer carne, sabía que en algún momento quería pasar a la etapa siguiente: SER VEGANA. Vale, pues el mejor momento para esto es enero, ¿no? Tenemos todos estos retos que se hacen populares al principio del año:. No sé, un mes con yoga, un mes con gimnasio o algo. Y sí, Veganuary, un mes siendo vegano o vegana. ¿Suena bien, no? Pues me inscribí en un grupo en Facebook dedicado a todos los participantes de este reto y también a otro, dedicado para la gente polaca, para la gente polaca que es vegana. Y guau, ¡descubrí que soy la peor vegetariana y vegana en el planeta! Ya os digo de que iba. ¿no?
Una persona publica la foto con su almuerzo. Muy bien, una ensalada, unas chuletas veganas, patatas y … aguacate. Y ahora, veamos los comentarios. ¿Con aguacate? No lo puedo entender cómo la gente sigue comiendo aguacate. Guau. ¿Dices que eres vegana? Comiendo aguacate… Bueno, otra foto, unas fresas. La chica está muy alegre, porque estamos en primavera, pero ella ha conseguido comprar las primeras fresas de este año. Otra vez, leamos los comentarios, por favor. ¿Y tú piensas qué estas fresas están buenas? Sí estamos a 10 grados tía, ¿no? No son de Polonia. ¿Compraste las fresas en plástico? Y el último: tú eres tonta si piensas que eso es sano.
Al formar parte de este grupo me di cuenta de que nunca sería suficientemente buena. Nunca sería una vegana buena. ¿Quieres ser vegana o vegetariana? No puedes cometer ni un error. ¿Has comprado una bebida en la botella de plástico? ¿Y sabes qué hay 1 % de miel en los ingredientes? ¿Lo vas a beber? ¿En serio? ¿Perdón, y tú dices que eres vegana? Y sabéis, no se trata solo de no comer carne, ser vegetariano o vegano. Noooo. Eso es mucho más complejo de lo que pensáis.
Pues, vale, si ya has dejado de comer carne, deberías comprar solo los productos ecológicos. Residuo cero, zero waste. ¿Te suena? Nada de plástico, solo tarros, papel o incluso las tiendas donde venden productos al granel. Ah y debes leer las etiquetas y ver que marca es o a qué empresa más grande pertenece.
Bueno, y eso sigue.
Si has dejado de comer carne, compras solo los productos ecológicos, bio, en cristal, en vidrio, o en papel, solo de las marcas sostenibles, deberías pensar sobre el paso siguiente, que es TU ROPA.
Pienso que todos hemos escuchado en algún momento estos chistes sobre las manos pequeñas de los niños chinos. Que … En general, no sé cómo esto puede ser gracioso para algunas personas, pero bueno. Durante la pandemia descubrí el tema de la moda ética. La organización Fashion Revolution y sus campañas. Todas las estadísticas, los datos sobre los salarios de los empleados en las fábricas, sobre las condiciones de su trabajo. Y decidí comprar ropa de las marcas sostenibles. Polacas. Solo esta ropa o la ropa de segunda mano. Y compré unas cosas que costaban cientos de eslotis, de estas marcas, sostenibles polacas, made in Poland, hecho en Polonia. Y por muchos meses no podía entrar en ninguna tienda de la moda rápida, de fast fashion, sin sentirme culpable. Y sabéis, yo no ganaba tanto. Era una estudiante que daba clases de español.
¿Pero sabéis qué pasa? Que cuando ya sabía todo esto. Todo esto sobre la producción textil, la ganadería, los residuos, no podía olvidarlo. Entraba en una droguería y me sentía culpable cuando quería llevar un producto más barato, pero en plástico y de una marca famosa, pero polémica. Y llevaba este producto que era más caro. Al final, nadie sabía si yo lo hago o no, nadie veía cuál de los productos yo compré. Pero yo lo sabía.
Y durante meses me sentía culpable cuando compraba un café para llevar o cuando compraba calcetines en una tienda de fast fashion o cuando hacía la compra y había olvidado una bolsa. ¿Sabéis qué hacía yo entonces? Lo llevaba todo en mis brazos, incluso si casi no cabía, hasta llegar a casa.
Este sentimiento de la culpa estaba cada vez más fuerte. Y tengo que deciros algo, admitiros algo, que no es nada fácil para mí, me da un poco de vergüenza, incluso. Siempre, cuando tenía que tomar una decisión relacionada con esto de lo que os he contado, me imaginaba a una influencer que seguía entonces y que sigo hasta hoy, hasta ahora en las redes sociales. Y pensaba si ella lo viera, si ella me viera, cuando compro un producto en plástico o compro una camiseta en la tienda de fast fashion me juzgaría. Y entonces hacía esto que era “más ecológico”, ¿no?. Yo hacía esto. Y en algún momento dicha influencer mostró en su Instagram que comía mariscos, y todos sabían que era vegana, lo decía desde hace muchos años en sus redes sociales. Después comió un queso o huevos, ¿no? Preguntó por los huevos revueltos en sus redes sociales. Y al principio pensé “yyyy, ¿qué pasa tía? “. Yo me esfuerzo tanto y tú qué?”. Y entonces descubrí también a algunas chicas en Youtube que publicaban videos sobre la ecología, pero la describían de manera muy razonable, sin imponer nada. Y yo, poco a poco, empecé a analizar mi actitud, mis pensamientos. ¿Por qué lo hacía? ¿Hasta qué momento eso es sano y desde qué momento puede convertirse en una obsesión?
Pues, un poco resumiendo, pienso que ser eco, ser ecológico, es muy difícil en nuestros tiempos. No sé si conocéis la serie “The Good Place”, pero allí también en algún momento comentan este problema. No es posible ser ecológico en cada situación, en cada contexto. No es posible. Siempre habrá algo, que podrás hacer mejor. Siempre. Y es bueno darse cuenta de esto y no juzgarse.
Además, yo sé que es muy difícil, cuando observamos a la gente en las redes sociales, que nos parece tan perfecta. Además, nos enfrentamos al cambio climático y otros problemas del medio ambiente. Y si, es importante que cada uno haga algo, que tomemos mejores decisiones a la hora de comprar diferentes productos. Pero, también, nuestra influencia es mucho más pequeña de la de grandes empresas y de los famosos. Y eso que deberíamos hacer es forzarlos a ellos a cambiar su actitud. Porque aunque nos esforcemos, nuestra vida y nuestro comportamiento es solo una gota en el océano en comparación con ellos.
Uff, dobrze. Temat nie był dla mnie łatwy, trochę się uzewnętrzniłam, ale mam nadzieję, że Wam się podobało. Nie zapomnijcie odwiedzić mnie na Instagramie: espanol con anita. Możecie też skomentować post dedykowany temu odcinkowi, który dodałam dzisiaj rano, jak zawsze, w każdy poniedziałek. Dodatkowo, będzie mi miło jeśli wystawicie mi opinię na Spotify. Możecie to zrobić, dając mu, czyli odcinkowi, odpowiednią liczbę gwiazdek lub pisząc krótką opinię. Bardzo Wam dziękuję, że jesteście tu ze mną i życzę Wam miłego dnia, wieczora lub tygodnia, w zależności od tego, kiedy mnie słuchacie. Jeszcze raz bardzo Wam dziękuję i widzimy się już za tydzień. Chao!
Poniżej zamieszczam dla Ciebie bezpośredni odnośnik do odcinka podcastu.


